| Alemania
era una confederación de naciones germánicas
que ocupaban ambas riberas del Rhin, y que parece haberse
formado hacia los tiempos de Marco Aurelio. Fueron vencidos
por Claudio el Gótico en 269, por Probo en 276
y por Juliano en 355 y 360. Trataron de establecerse en
la Galia, pero fueron derrotados en 496 en la batalla
de Tolbiac. Se puede decir que sólo a partir de
Carlomagno, que agrupó las tribus que poblaban
su territorio a principios del siglo IX, puede hablarse
de Alemania propiamente dicha.
En el curso de la Edad Media se dividió nuevamente
hasta que Otón el Grande, en 962, fundó
el llamado Sacro Imperio Romano Germánico. Diversas
dinastías rigieron después el país,
sucediendo a la Casa de Sajonia, en 1024, las de Franconia
y Hohenstaufen. La posición de los príncipes
se fue afianzando hasta el punto de ser ellos los que
elegían al rey, de donde proviene la denominación
con que se les conoce: electores. La importancia de
éstos se acrecentó con los Habsburgos,
que fueron afianzando su posición mediante una
política matrimonial adecuada. El Imperio llegó
a su máximo esplendor con la coronación
de Carlos V, de la Casa de Austria. Este auge duró
hasta el movimiento de la Reforma, que trajo consigo
la Guerra de los Treinta Años (1618) y la de
sucesión al trono de España (1701), que
vino a desmembrar el Imperio, a lo que se sumaron los
problemas derivados de la Revolución francesa.
En 1806, el emperador de Austria renunció a
la corona imperial, creándose entonces la Confederación
del Rhin (1806-1813), a la que siguió, en 1815,
la Confederación Germánica. En 1871, por
el Tratado de Versalles se volvió a reconstruir
el Imperio Alemán pasando la capital de Viena
a Berlín. El primer soberano fue Guillermo I
de Prusia, y su primer canciller, Bismarck. Alemania
se convirtió en una gran potencia industrial
y militar, despertando los recelos de Francia e Inglaterra
hasta culminar con el estallido de la Primera Guerra
Mundial (1914-1918) con resultados desastrosos para
Alemania.
El emperador Guillermo II tuvo que abdicar, proclamándose
la República de Weimar (1919). Las humillantes
condiciones que el Tratado de Versalles impuso al pueblo
alemán fueron, entre otras, las causas por las
cuales, en 1933, unas elecciones dieron el triunfo y
el poder al Partido Nacional socialista, liderado por
Adolfo Hitler, que nombrado canciller del III Reich,
desarrolló una política de partido único,
militarista, racista y de expansión territorial,
dando inicio a la 2° Guerra Mundial (1939-1945),
que terminó con una nueva derrota para Alemania
y provocó su división de acuerdo con los
países ocupantes de su territorio.
El primer canciller luego de la guerra fue Adenauer,
reelegido en 1954. Este mismo año se firmaron
en París los acuerdos internacionales sobre la
terminación del régimen de ocupación
de la República Federal Alemana, por lo que fueron
retiradas del país las tropas estadounidenses,
francesas e inglesas. Con Francia se llegó a
un acuerdo definitivo, en 1956, sobre el Saar, en virtud
del cual la R.F.A. recuperaba la soberanía política
sobre aquel territorio , y en 1957, tras los acuerdos
firmados en Roma para la creación del Mercado
Común, se estableció el servicio militar
obligatorio y se creó el nuevo ejército
alemán. Al perder la mayoría parlamentaria
la Unión Cristianodemócrata, Adenauer
tuvo que ceder el cargo al vicecanciller y ministro
de Economía Ludwig Erhard, el cual se mantuvo
en el mismo hasta noviembre de 1966, en que fue subtituido
por el doctor Kiesinger, entrando a formar parte del
Gobierno como vicecanciller el socialdemócrata
Willy Brandt, que fue elegido, por la Cámara
de Diputados de Bonn, Canciller, en 1969. En septiembre
de 1973 la R.F.A. fue admitida en la O.N.U. y un año
más renunció Brandt, siendo substituido
por Helmut Schmidt.
Desde la caída del Muro de Berlín en
1989, y la unificación de las dos Alemanias en
1990, el país ha ratificado su condición
de primera potencia europea y verdadero motor de la
economía del Continente y de la consolidación
de la Unión Europea. Es también un puente
natural hacia Europa del Este, tanto económica
como culturalmente.
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